Muchoyó: la infancia alza la voz para defender sus derechos

Pocoyó ha dado un paso al frente para dar vida a Muchoyó  y poder trasladar los problemas que afectan a millones de niños, niñas y adolescentes de todo el mundo, exigir el cumplimiento de sus derechos y movilizar fondos para proyectos de protección y participación de la infancia. Seis grandes entidades -Aldeas Infantiles SOS, Educo, Plan International, Save the Children, UNICEF España y World Vision-, se han unido así en una alianza histórica llamada “The Children’s Revolution” a través de un proyecto multimedia, con un lenguaje adolescente y una estética rompedora que utiliza la animación, la moda, el arte urbano y la música.

La génesis de Muchoyó se presenta en un videoclip animado, con un lenguaje reivindicativo y rompedor, y una estética en blanco y negro muy diferente a la que nos tiene acostumbrados Pocoyó. En la pieza, el personaje emprende un viaje decidido por un mundo gris y oscuro, dominado por la injusticia y la falta de derechos, en el que se hacen referencias a algunas de las problemáticas que sufre su colectivo:  la discriminación, el trabajo infantil, la violencia sexual o los conflictos bélicos. Su trayecto concluye en un lugar simbólico donde Muchoyó lanza al mundo su mensaje:

“Queremos oír risas en vez de gritos. Sentir afectos y no miedo. Queremos jugar y que nadie nos obligue a luchar. Matar el hambre, y que el hambre no nos mate. Querernos curarnos cuando enfermamos. Queremos dejar de huir sin saber de qué. Queremos aprender a leer y no solo a sobrevivir. Queremos que nos escuchéis”

Y advierte:  “La infancia tiene Voz”

Muchoyó nace con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia de que se cumplan los derechos de la infancia, pero también de amplificar la voz de los propios niños, niñas y adolescentes, para que sean ellos y ellas quienes exijan, en primera persona, el cumplimiento de sus derechos, invitándoles a unirse a su propia revolución. Les invita a unirse a su propia revolución a través de una canción manifiesto compuesta por la joven alicantina de 18 años NG en colaboración con SFDK, que está disponible en todas las plataformas musicales (Spotify, Itunes, Youtube Music).

Núria García, a.k.a. NG, consiguió con apenas 14 años millones de visualizaciones en batallas de gallos en las que se enfrentaba a raperos más mayores y con más trayectoria. De pequeña escuchaba rap americano sin entender lo que decían, pero fue suficiente para que se enamorara del hip hop hasta la médula, y para que dedicara todo su tiempo libre a rapear y también a componer sus primeras letras, más por necesidad personal que por un interés artístico. Con discreción y constancia ha ido tejiendo su propio estilo y una legión de seguidores en Instagram.

El movimiento tiene también su propia bandera: una colección de camisetas protesta con el lema “YO SOY MUCHO” ya disponible para pequeños y mayores en CorreosMarket,  bajo pedido a un precio de 20 euros (gastos de envío incluidos). Todos los fondos generados a través de la venta de camisetas y de la escucha de la escucha de la canción se destinarán a financiar proyectos de atención a la infancia de las seis organizaciones globales que participan: Aldeas Infantiles SOS, Educo, Plan International, Save The Children, UNICEF España y World Vision.

Treinta años después de la Convención de los Derechos del Niño

El derecho a la educación, a la vivienda, a la salud, a  una alimentación saludable, a crecer en familia, a la no discriminación y por supuesto a la participación, son algunos de los derechos que visibiliza este movimiento a través de diversos soportes, como infografías sobre cifras actuales de problemáticas infantiles o el manifiesto con sus reivindicaciones están disponibles en la web www.muchoyo.org.

Muchas cosas han mejorado desde la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, en noviembre de 1989, cuando por primera vez, Estados de todo el mundo reconocieron en un tratado internacional que los niños y las niñas tienen los mismos derechos que las personas adultas, que cuentan con su propia voz y representación.

Pero queda mucho camino por recorrer. Acontecimientos como la crisis económica de 2008, la crisis climática y más recientemente la COVID y conflictos como la guerra de Ucrania, han supuesto el retroceso del cumplimiento de los Derechos de la Infancia.

Actualmente;

  • En todo el mundo, 45 millones de niños y niñas menores de 5 años sufren desnutrición aguda severa.
  • 426 millones de niños y niñas viven actualmente en zonas de conflicto armado, tratándose de la segunda mayor cifra de la historia.
  • El número de niñas y niños en situación de trabajo infantil ha aumentado a 160 millones en todo el mundo.
  • 1 de cada 10 niños y niñas en el mundo crece sin el cuidado de sus padres o está en riesgo de perderlo.

Datos como estos ponen de relevancia que movimientos como Muchoyó sean tan importantes y necesarios.

“Muchoyó es mucho más que un personaje y un contenido. Es una actitud que permite a la infancia significarse, alzar la voz, y exigir, en primera persona, el cumplimiento de sus derechos”, afirma Jorge Martínez, el publicista e ideólogo del proyecto. 

“Muchoyó era una obligación para Zinkia y para Pocoyó, defender los derechos de la infancia, recordar que los niños son el patrimonio humano más importante que existe y que es deber de todos cuidarlo y defenderlo”, explica el director general de Zinkia, Víctor M. López.  

“Garantizar los derechos de la infancia, poner fin a la pobreza infantil y a toda forma de violencia contra los niños y niñas nos llama a la construcción generosa y decidida de alianzas como la que hoy presentamos. En un contexto de grandes retos globales para la infancia y de una clara amenaza a los objetivos de desarrollo sostenible que les afectan, nos unimos 6 organizaciones globales de infancia, un nuevo gran activista mundial, Muchoyo, colaboradores de diversos sectores y, lo más importante, los niños, niñas y adolescentes, como sujetos de derecho y agentes activos de cambio. Queremos que se escuchen sus voces en todo el mundo, que lleguen a los gobiernos, empresas, medios de comunicación y a la sociedad en general para que los derechos de infancia sean una realidad”, concluye Javier Ruiz, Ceo de World Vision y  portavoz de The Children’s Revolution.